La que se viste de verde por guapa se tiene

"She had lived, we´ll say, a harmless life, she called virtuous life, A quiet life, which was not life at all (but that, she had not lived enough to know)" -Elizabeth Barrett Browning-

sábado, septiembre 1

vista, gusto, tacto

Me he dado cuenta de que hay hombres que no saben tocar a sus mujeres. No digo en la intimidad, sino en público, en la calle, en la puerta de su casa, en el mercado. Hay hombres y mujeres que deben llevar sin tocarse años, porque cuando sienten la necesidad de volver a entrar en contacto lo hacen torpemente, como si no llegasen a cubrir a la otra persona con sus brazos.
Se parecen sorprendentemente a los abrazos y a las caricias de dos adolescentes que mantienen su primer contacto físico. No sabes cuándo ni cómo es acertado acercarte al otro, los besos son castos de puro torpe, las caricias no existen, y los abrazos son de compadre.
No dejemos de tocarnos a lo largo de nuestra vida en común. no perdamos la agilidad en las yemas de los dedos, en las palmas de las manos, en la piel de erizo. Besad, acariciad y abrazad, y convertidlo en costumbre, para no poder olvidar cómo se hacía.

6 Comments:

At 12:31 p. m., Blogger Vengo gatuno, vengo gatuno said...

Hay cuan importantes son las caricias, arrumacos y carantoñas. Cuanta razón tienes Carola. Sabias que dice el Punset en su último libro q son tan importantes que los que no reciben las suficientes de sus padres en la infancia tienne problemas luego de inseguridad y sobre todo de autoestima. Un beso guapa, da gusto leerte.

 
At 2:27 a. m., Blogger Monty said...

Hola,

Iba a ponerte un comentario diciendote lo importante que son las caricias de los padres pero se me ha adelantado Javi por lo k veo jeje
Yo opino igual, ademas la experiencia me lo confirma. Yo por ejemplo, desde siempre dar abrazos a mi madre sin motivo, simplemente porque me apetece, es algo natural. Y ahora pues abrazo a todo el mundo y mucha gente se sorprende. Y luego hablo con la gente que se sorprende y me cuentan que ellos jamas abrazan a sus padres ni viveversa.
ASi que, si que es importante, si.

Un saludo

 
At 2:16 a. m., Blogger Psicologa Solteeera... said...

Por Dios! Toquémonos todo el tiempo!

Javi (que no lo hay más bonito, ni más listo, ni más preparado) tiene razón... y ese tal Punset (juaaa) también. El apego seguro pasa por el contacto físico. Cuando un niño ha vivido en un ambiente en el que las caricias son una muestra más de afecto será más seguro en su aspecto emocional de adulto, tendrá su espacio personal delimitado, claro y fuerte, y no se sentirá invadido, y por tanto mal, ante el más mínimo roce.

Pero es cierto que con el tiempo se olvida tocar, o da miedo, o parece algo fuera de lugar con determinadas personas... NOOOOO!

Por un mundo de roces y caricias, doce meses, doce palpitos.

;)

 
At 1:12 p. m., Blogger pepitadelospalotes said...

Veo que estamos todos de acuerdo en que hay que tocarnos. (Aunque si ese tal Punset quiere dar su opinión ¡que escriba un comentario!jiji)
javi, yo siempre tengo razón! (ya lo verás cuando vivamos juntos. Afortunadamente no te vas a llevar ningua sorpresa desagradable a estas alturas!)
Monty, lamento decir que soy una de esas personas que no se hacen arrumacos con sus padres ni amigos. Soy bastante distante en lo que es la expresión "táctil". No es que piense que está fuera de lugar, cuando veo a otras personas hacerlo me da un poco de envidia, es que en mi casa no se ha hecho mucho y supongo que ahora no me sale.
Hay ciertas personas, de todas formas, con quienes no me cuesta tanto (el pelo de la Mamen es una gran terapia).
Mamen, entonces lo de D.Rogel... (voy a mantener la mitad de su anonimato, por si me lee) era salud emocional? jeje.
Un beso guapitos lectores.

 
At 5:22 p. m., Anonymous Berenize dize... said...

Y lo mejor es cuando te acercas entre nervioso y emocionado...y todo acaba en un aparatoso cabezazo!!!

 
At 12:37 p. m., Blogger Psicologa Solteeera... said...

Puaj! No hables de esoooo! Puaj! Cosas que mi mente había borrado! D. Rogel... juaaaaa.

Caroline, yo te entiendo. Precisamente el otro día en Lisboa hablábamos de que somos poco cariñosas entre nosotras (niños, dejad de tocaos, que esto es una cosa bonita)... y es que es cierto! Afortunadamente aún queda gente con la que uno hace esas cosas. Tú y yo podíamos ser el robot edonista pareado. jajaja.

Te amoooo!

 

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